Cada 14 de octubre, el Día Mundial sin Caries nos recuerda algo importante: muchas lesiones de caries pueden prevenirse y, cuando se detectan en sus fases iniciales, no siempre necesitan un empaste.

Aunque la caries es una de las enfermedades bucodentales más frecuentes, todavía existen muchas dudas sobre cómo aparece, qué hábitos aumentan el riesgo y qué podemos hacer para evitarla.

¿Es suficiente cepillarse dos veces al día? ¿Los alimentos sin azúcar son siempre seguros para los dientes? ¿Puede existir una caries aunque no sintamos dolor?

Aprovechamos esta fecha para responder a estas preguntas y repasar siete hábitos que pueden ayudarnos a mantener nuestros dientes sanos.

1. Cepíllate dos veces al día con pasta fluorada

El cepillado y la higiene bucodental son medidas fundamentales para prevenir la caries.

Pero no basta con pasar el cepillo por los dientes: es importante utilizar una técnica adecuada y una pasta dentífrica que contenga flúor.

El flúor ayuda a reducir la pérdida de minerales del esmalte y favorece su remineralización cuando existen lesiones iniciales que todavía no han formado una cavidad.

En adultos, habitualmente se recomienda utilizar una pasta con una concentración de aproximadamente 1.350-1.500 ppm de flúor, salvo que el dentista indique otra formulación según el riesgo individual.

En los niños, la cantidad de pasta y la supervisión del cepillado deben adaptarse a la edad.

2. No importa solamente cuánto azúcar consumes, sino cuántas veces

Uno de los aspectos que más influye en la aparición de caries es la frecuencia con la que exponemos nuestros dientes a azúcares fermentables.

Cada vez que consumimos determinados alimentos o bebidas azucaradas, las bacterias de la placa pueden producir ácidos que favorecen la desmineralización dental.

Por eso, tomar pequeños sorbos de una bebida azucarada durante toda la tarde puede mantener los dientes expuestos a episodios repetidos de acidez.

Para reducir el riesgo, conviene disminuir tanto la cantidad total de azúcares como la frecuencia de consumo, especialmente entre comidas.

3. No olvides limpiar entre los dientes

El cepillo convencional no siempre consigue limpiar correctamente las superficies situadas entre los dientes.

En estas zonas puede acumularse biofilm, favoreciendo tanto las lesiones de caries interproximales como determinados problemas gingivales.

La seda dental o los cepillos interdentales pueden ayudar a limpiar estas superficies, dependiendo de los espacios existentes y de las necesidades de cada paciente.

Lo importante es utilizar el instrumento adecuado y aprender a hacerlo correctamente.

4. Cuidado con las bebidas ácidas

No todos los problemas relacionados con la alimentación son caries.

Las bebidas ácidas, como determinados refrescos, bebidas energéticas o zumos, pueden contribuir a la erosión del esmalte.

La erosión dental es diferente de la caries: se produce por la acción directa de ácidos sobre los tejidos dentales, sin necesidad de que intervengan las bacterias responsables de la caries.

Sin embargo, ambas situaciones pueden coexistir.

Por eso conviene limitar el consumo frecuente de bebidas azucaradas y ácidas, especialmente cuando se toman repetidamente entre comidas.

5. Una caries puede aparecer sin provocar dolor

Este es uno de los errores más frecuentes.

Muchas personas piensan que, si un diente no duele, significa que está sano.

Sin embargo, las lesiones iniciales de caries pueden evolucionar sin producir síntomas.

Cuando aparece dolor, sensibilidad importante o molestias al masticar, la lesión puede encontrarse ya más avanzada, aunque estos síntomas también pueden tener otras causas.

Por eso no debemos esperar a que un diente duela para comprobar si existe una caries.

6. Detectar una caries a tiempo puede evitar tratamientos más complejos

No todas las lesiones de caries requieren el mismo tratamiento.

Cuando detectamos una lesión inicial no cavitada, en determinadas circunstancias podemos intentar detener su progresión mediante medidas preventivas y tratamientos de remineralización o control de la lesión.

En cambio, cuando ya existe una cavidad que no puede mantenerse limpia adecuadamente o una destrucción mayor de tejido dental, puede ser necesario realizar una restauración.

Si la lesión progresa hasta afectar a la pulpa dental, en algunos casos puede llegar a necesitarse una endodoncia.

Por tanto, la detección precoz permite valorar alternativas más conservadoras siempre que sean clínicamente adecuadas.

7. Adapta las revisiones a tu riesgo de caries

No todas las personas tienen el mismo riesgo.

Influyen factores como la higiene oral, la dieta, la exposición al flúor, la cantidad y calidad de la saliva, las lesiones previas y determinadas condiciones médicas o tratamientos.

Por ejemplo, las personas con sequedad bucal pueden presentar un riesgo aumentado de caries, ya que la saliva desempeña una función protectora importante.

Por eso no existe necesariamente una frecuencia de revisión idéntica para todos los pacientes.

La prevención debe adaptarse a las necesidades de cada persona.

Tres mitos sobre la caries que conviene olvidar

«Si no me duele, no tengo caries». Falso. Las lesiones iniciales pueden ser asintomáticas.

«Si me cepillo bien, puedo tomar azúcar constantemente». Falso. El cepillado con flúor es importante, pero la frecuencia de exposición a azúcares también influye en el riesgo.

«Todas las caries necesitan empaste». No exactamente. Algunas lesiones iniciales no cavitadas pueden controlarse sin restauración, según su actividad, localización y características.

Día Mundial sin Caries en Sevilla: la prevención también es conservar tus dientes

En Clínica Dental Doctor Babío, en Sevilla, consideramos que conservar los dientes naturales en buenas condiciones es una parte fundamental de la salud bucodental.

La prevención y el diagnóstico precoz permiten identificar problemas antes de que provoquen una destrucción importante de tejido dental.

Además, cuando una lesión ya existe, resulta importante valorar su extensión y elegir el tratamiento más adecuado, procurando conservar la mayor cantidad posible de estructura dental sana.

Con motivo del Día Mundial sin Caries, queremos recordar que los hábitos cotidianos, el uso adecuado del flúor y las revisiones individualizadas son herramientas fundamentales para cuidar nuestra boca.

Si hace tiempo que no revisas tus dientes o tienes dudas sobre tu riesgo de caries, puedes solicitar una valoración en nuestra clínica.

Dr. Raúl Babío Arjona · Odontólogo · Colegiado n.º 41003360

Fuentes y recursos