Septiembre suele venir acompañado de nuevos comienzos. Después de las vacaciones recuperamos horarios, reorganizamos nuestras rutinas y retomamos muchos de esos propósitos que habíamos ido aplazando durante el año.

También puede ser un buen momento para volver a prestar atención a nuestra salud bucodental.

Una revisión pendiente, corregir la posición de los dientes o solucionar un problema que llevamos tiempo posponiendo son algunos de los motivos por los que muchas personas se plantean empezar un tratamiento dental en septiembre.

Pero más allá de los buenos propósitos, hay varias razones por las que esta época del año puede resultar especialmente adecuada para organizar un tratamiento.

Volver a la rutina facilita la constancia

Muchos tratamientos odontológicos requieren algo más que una primera visita.

Ortodoncia, implantes dentales o tratamientos periodontales pueden necesitar revisiones, diferentes fases de tratamiento o cuidados específicos en casa.

Durante las vacaciones es habitual cambiar nuestros horarios, viajar o pasar temporadas fuera de nuestra residencia habitual.

En septiembre, recuperar una rutina más estable puede facilitar la planificación de las citas y, sobre todo, la continuidad del tratamiento.

Y esa constancia es importante para que podamos realizar el seguimiento adecuado de cada caso.

Primero, saber qué necesita realmente tu sonrisa

“Estrenar sonrisa” no significa necesariamente realizar un tratamiento concreto.

Antes de plantear cualquier cambio, lo importante es conocer el estado de salud de los dientes y las encías.

Una valoración odontológica permite detectar posibles caries, problemas de las encías, desgaste dental, alteraciones de la mordida o ausencias dentales y determinar si existe algún problema que deba tratarse.

A partir de ahí podemos estudiar las distintas alternativas.

En algunos pacientes el objetivo será mejorar su salud bucodental. En otros, recuperar dientes perdidos o corregir su posición.

Cada sonrisa necesita un diagnóstico y una planificación individualizados.

Ortodoncia: empezar ahora pensando en los próximos meses

Si llevas tiempo pensando en mejorar la posición de tus dientes, septiembre puede ser un buen momento para realizar un estudio de ortodoncia.

La ortodoncia es un proceso progresivo y su duración depende de cada caso. Por eso, no conviene elegir una fecha de inicio pensando únicamente en cuándo queremos ver el resultado final.

Lo importante es realizar un diagnóstico adecuado y determinar qué tratamiento está indicado.

Dependiendo de las necesidades del paciente, pueden valorarse diferentes alternativas, como la ortodoncia con alineadores transparentes u otros sistemas de ortodoncia.

Empezar después del verano permite, además, incorporar desde el principio las revisiones y los cuidados necesarios a la rutina habitual.

Implantes dentales: recuperar los dientes que faltan

La ausencia de uno o varios dientes puede afectar a la masticación, a la estética y al funcionamiento del conjunto de la boca.

Los implantes dentales son una de las opciones que pueden utilizarse para sustituir dientes ausentes, aunque su indicación debe estudiarse individualmente.

Antes de iniciar un tratamiento implantológico es necesario valorar, entre otros aspectos, la salud bucodental del paciente, la cantidad y características del hueso disponible y la situación de los tejidos que rodearán al futuro implante.

Por eso, el primer paso no es colocar un implante, sino realizar un diagnóstico y una planificación adecuados.

Si llevas meses posponiendo esa valoración, la vuelta a la rutina puede ser una buena ocasión para hacerla.

No todos los tratamientos tienen los mismos tiempos

Uno de los errores más frecuentes es esperar hasta pocas semanas antes de una boda, un viaje o una fecha especial para consultar por un cambio importante en la sonrisa.

Algunos procedimientos pueden realizarse en periodos relativamente cortos, pero otros necesitan meses y distintas fases.

Además, los tiempos dependen de la situación inicial y de la respuesta de cada paciente.

Consultar con antelación permite estudiar el caso sin prisas, establecer prioridades y elaborar un plan de tratamiento adaptado a unos objetivos realistas.

Septiembre también puede ser el momento de recuperar buenos hábitos

Las vacaciones pueden alterar nuestros horarios y, con ellos, algunas rutinas de higiene y alimentación.

La vuelta a la normalidad es una buena oportunidad para recuperar un cepillado adecuado, prestar atención a la higiene interdental y comprobar si tenemos pendiente nuestra revisión odontológica.

No es necesario esperar a sentir dolor para acudir al dentista.

Muchas alteraciones bucodentales pueden evolucionar inicialmente con pocos síntomas, por lo que las revisiones periódicas ayudan a detectarlas en fases más tempranas.

Organizar una valoración

No existe un mes clínicamente mejor que otro para cuidar los dientes. Recuperar horarios estables puede facilitar las citas, pero el momento de consultar depende de las necesidades de cada persona.

Si tienes una revisión pendiente o quieres estudiar un tratamiento, puedes solicitar una valoración.

Dr. Raúl Babío Arjona · Odontólogo · Colegiado n.º 41003360