El bruxismo consiste en apretar o rechinar los dientes de forma involuntaria. Puede producirse mientras dormimos o durante el día y, en muchas ocasiones, la persona no es consciente de que lo hace hasta que aparecen sus primeras consecuencias.
Despertarse con tensión en la mandíbula, notar sensibilidad dental o descubrir que algunos dientes están empezando a desgastarse pueden ser algunas señales de alerta.
El problema es que, cuando se mantiene en el tiempo, el bruxismo puede someter a los dientes, los músculos y otras estructuras de la boca a cargas repetidas.
Por eso, aunque no siempre produzca dolor, conviene identificarlo y valorar sus posibles efectos.
¿Qué ocurre cuando apretamos o rechinamos los dientes?
Nuestros dientes están preparados para soportar las fuerzas normales de la masticación. Sin embargo, el bruxismo puede generar contactos repetitivos o mantenidos fuera de esa función habitual.
La intensidad, frecuencia y duración varían de una persona a otra. Por este motivo, no todos los pacientes con bruxismo presentan las mismas consecuencias ni necesitan el mismo tratamiento.
En algunos casos apenas existen signos evidentes, mientras que en otros el desgaste o las molestias pueden hacerse progresivamente más importantes.
Desgaste de los dientes
Una de las consecuencias más características es el desgaste dental.
Con el paso del tiempo, el contacto repetido entre los dientes puede ir modificando su superficie. Los bordes pueden aparecer más planos, perderse parte de la anatomía original del diente y, en casos más avanzados, reducirse de manera considerable el tejido dental.
Este proceso no siempre resulta evidente para el paciente porque puede desarrollarse lentamente.
Cuando la pérdida de estructura es importante, los dientes también pueden experimentar mayor sensibilidad y cambios en su forma o apariencia.
Por eso es importante detectar el desgaste antes de que alcance fases más avanzadas.
Fisuras y fracturas dentales
Las fuerzas asociadas al bruxismo también pueden favorecer la aparición de fisuras o fracturas en determinados dientes.
Una pequeña fisura puede resultar difícil de detectar inicialmente y manifestarse, por ejemplo, como molestias al masticar o sensibilidad.
En situaciones más importantes puede fracturarse parte del diente o alguna restauración existente.
El riesgo y las consecuencias dependerán de numerosos factores, como el estado previo del diente, las restauraciones que presente y la forma en la que se distribuyan las fuerzas.
Los empastes, coronas y otros tratamientos también pueden verse afectados
El bruxismo no actúa únicamente sobre los dientes naturales.
Las restauraciones dentales también están sometidas a las fuerzas que se producen al apretar o rechinar.
Empastes, coronas, prótesis y otros tratamientos pueden sufrir desgaste, pequeños desprendimientos o fracturas dependiendo de las características de cada caso.
Esto adquiere especial importancia en pacientes que ya han realizado rehabilitaciones dentales, ya que controlar adecuadamente las cargas puede formar parte del mantenimiento de los tratamientos realizados.
Dolor y sobrecarga muscular
El bruxismo también puede relacionarse con molestias en los músculos que intervienen en la masticación.
Algunas personas notan tensión o cansancio en la mandíbula, especialmente al despertarse, mientras que otras pueden presentar dolor en la zona facial.
También pueden aparecer molestias relacionadas con la articulación temporomandibular (ATM), aunque es importante señalar que el dolor mandibular y los trastornos temporomandibulares pueden tener diferentes causas y no deben atribuirse automáticamente al bruxismo.
Por eso, ante síntomas persistentes, es necesario realizar una valoración adecuada.
¿Puede el bruxismo provocar dolor de cabeza?
Algunos pacientes con bruxismo refieren cefaleas, especialmente asociadas a tensión en la musculatura de la zona temporal.
Sin embargo, los dolores de cabeza pueden tener numerosos orígenes.
Que una persona apriete los dientes y tenga cefaleas no significa necesariamente que el bruxismo sea su única causa.
Una valoración profesional permite estudiar los síntomas en conjunto y determinar si existe una posible relación con la musculatura masticatoria.
¿El bruxismo puede afectar a los implantes dentales?
Los implantes dentales no pueden desarrollar caries, pero tanto los implantes como las prótesis que soportan están sometidos a fuerzas durante la función.
En pacientes con bruxismo, este factor debe tenerse en cuenta durante la planificación y el mantenimiento de los tratamientos con implantes.
Esto no significa que una persona con bruxismo no pueda llevar implantes dentales. Significa que las cargas, el diseño de la rehabilitación y los controles posteriores deben valorarse individualmente.
El problema de esperar a que aparezca dolor
Uno de los aspectos importantes del bruxismo es que puede existir desgaste dental sin que haya dolor.
Por eso, esperar a que aparezcan molestias no siempre es una buena forma de detectar el problema.
En muchas ocasiones es el dentista quien identifica durante una revisión signos compatibles con desgaste, pequeñas fracturas, cambios en las superficies dentales o sobrecarga.
Detectarlo de manera temprana permite valorar la situación antes de que la pérdida de estructura dental sea mayor.
¿Cómo se trata el bruxismo?
No existe un único tratamiento válido para todas las personas.
El primer paso es determinar qué está ocurriendo y valorar los signos, síntomas y posibles factores asociados.
Dependiendo del caso, el abordaje puede incluir medidas destinadas a proteger los dientes, controlar determinados hábitos, tratar las consecuencias que ya se hayan producido o valorar otros factores relacionados.
En algunos pacientes puede estar indicada una férula oclusal, pero su utilización debe decidirse tras estudiar el caso.
Además, una férula puede ayudar a proteger las estructuras dentales en determinados pacientes, pero no debe presentarse como una solución que elimina por sí sola la causa del bruxismo.
Bruxismo y desgaste dental en Sevilla
Si aprietas o rechinas los dientes, notas tensión mandibular al levantarte o has observado que tus dientes están cada vez más desgastados, conviene valorar la situación antes de que el daño progrese.
En Clínica Dental Doctor Babío, en Sevilla, podemos estudiar el estado de los dientes, las restauraciones, la mordida y los posibles signos asociados al bruxismo para determinar qué medidas pueden estar indicadas en cada caso.
El objetivo no es únicamente aliviar una molestia puntual.
Cuando existe riesgo de daño, también debemos intentar proteger la estructura dental que todavía conservamos y evitar que las consecuencias progresen con el tiempo. Para solicitar una valoración, puedes contactar con la clínica.
